jueves, 24 de septiembre de 2009

VIENTOS DE OTOÑO




Cuando los vientos otoñales, soplen sobre los sueñosY las ideas vibren, en los


planos más profundos.Más allá de lo vivido,en la simplicidad de la muerte,podré


rehacer los cielos rotos y las hojas amarillas.Cuando mi alma flote más allá de mis


huesosY mis muertes den origen a nuevos nacimientosMás allá de donde se inicia


la sinfonía de las esferas,desnudaré todos mis rostros finalmente seré libre.
(Fany Gen wong)


6 comentarios:

hoy dijo...

el ciclo del renacimiento que se produce de contínuo en la vida sin que a veces seamos conscientes de ello, me gustaría poder ser más permanentemente consciente de las estaciones del año puesto que ello me ayudaría mucho a entender las estaciones de mi propia vida. Y lo clíclico... que puede a veces ser todo...
MILLONES DE BESOS AMIGA

Peregrina dijo...

Si querida Sara siempre estamos cambiando y renaciendo ....la naturaleza es una gran maestra sobre los cambios pues nos muestra con toda su belleza que somos eso renacer ...morir...para volver a renacer ....

Un tierno abrazo para ti ...amiga

Alma dijo...

Morimos porque no hemos aprendido a olvidar y nos tienen que borrar los recuerdos, porque el perdón se nos queda aún grande, y nos recarga el animo haciendolo enfermizo y es el mismo amor, el del Padre, el que por compasión nos hace renacer y retomar de nuevo el camino de nuestra etrenidad.

Besitos de olvido de todo mal.

Peregrina dijo...

Cuando el alma te pide... despertar... sientes que la unica forma es la del AMOR entonces el pasado se diluye y solo queda el hoy y el perdón...Amor.

Un abrazo para tu corazón

Delia Regina dijo...

La naturaleza con sus cambios, sus muertes y renacimientos, nos enseña que la Vida es una y la misma renovándose continuamente. Aceptamos los cambios cuando comprendemos que somos parte de esa vida que permanece a través de ellos.
Me agrada tu blog, te seguiré visitando.
Un abrazo.

Peregrina dijo...

Así aceptamos los cambios en constante renovación ...
como nuestra madre naturaleza.

Un abrazo amiga...Delia