sábado, 6 de noviembre de 2010

Dejar que todo pase



Dejar que todo pase


Sólo lo de dentro busca lo eterno, adivina lo eterno.


Es bueno dejar que todo pase: cada experiencia, cada sensación, porque justamente, cuando todo acaba, es cuando todo puede empezar.


No hay que dejar huella, hay que aprender a pasar. La luz no deja huellas.


Si contemplamos un río nos hacemos a la idea de que todo es pasajero.
La vida es pasar, no engancharse a nada, pasar por la vida.


Pero la dimensión intelectiva busca fijar lo que sentimos. Y no nos damos cuenta de que lo que fija es la muerte.


Desconfiad de lo que busca fijar.
“Todo pasa, aquí no queda nada.


Todo está pasando y todo desemboca en lo que jamás pasa” “La tristeza es creer que aquí se acabó todo”

“Gracias a la confianza de que algo no pasa puedes dejar que lo pasajero pase. Que viva lo pasajero con cierta libertad”

“El roble se opone al vendaval terrible, y a veces lo arranca; el césped ni lo nota…


Deja que la vida pase. Deja tu vida en silencio”.
(Posada)


2 comentarios:

Gorka dijo...

Gracias Peregrina!, cuanto tiempo sin leer nada tuyo...

"Sin asuntos" "sin ego" "sin espíritu de provecho". Confianza en que lo que es, es perfecto como es... Nada más.

“El roble se opone al vendaval terrible, y a veces lo arranca; el césped ni lo nota"

Sin esfuerzos...

Peregrina dijo...

Cuando dejamos que todo pase ...sin retener nada,
entoncer te abres en cada momento a lo nuevo...
como los pájaros del bosque...buscan su comida, alzan su trino, elevan su vuelo...

Cuanto nos enseña la naturaleza!

Un abrazo amigo Gorka.