jueves, 9 de diciembre de 2010

Observar la fuente de los pensamientos













Entrenandonos en la observación de la fuente de los pensamientos , nos percatamos de que cada uno de ellos surge de esa conciencia pura para diluirse en ella de nuevo, igual que las holas emergen del mar y se disuelben en el .



No es necesario aplastar esas holas por la fuerza, como queriendo cubrirlas con una bandeja de cristal; se reabsorven por si solas .



En cambio es saludable aplacar el viento de los conflictos internos que forman esas holas y las propagan. Comprendiendo la vacuidad de existencia propia de los pensamientos es posible romper su interminable encadenamiento.



Ya no somos el perro que hecha a correr detras de todas las piedras, sino el león al que solo se le puede lanzar una, pues, en lugar de perseguirla, se vuelve contra quien la ha lanzado.



El pensamiento es como una chispa: solo adquiere fuerza si le facilitamos un medio para propagarse. Entonces es cuando puede apropiarse de nuestra mente.



Cuando los pensamientos oscurecedores se desvanecen, ...la mente reposa, vasta y serena, en su propia naturaleza.






Matthieu Ricard

8 comentarios:

Gorka dijo...

Magnífico post Peregrina!.

Unas cuantas veces he escuchado o leido la metáfora de las olas en el mar, pero nunca me canso de saborearla...

"Cuando los pensamientos oscurecedores se desvanecen, ...la mente reposa, vasta y serena, en su propia naturaleza".

Que así sea para todos...

Un abrazo cósmico amiga!.

Peregrina dijo...

Hola Amigo.

Al igual que las holas emergen del mar...,los pensamientos emergen del fondo de la mente...miremos lo que hay detras de ellos pero de una forma simple...y vemos que se diluyen en ella de nuevo.

Un abrazo cálido Gorka.

bibi dijo...

Peregrina

Admiro tu blog.

Quiero mandarte una invitación,
envíame tu correo por favor.

Gracias!!!!

un abrazo, Bibi

Peregrina dijo...

Saludos Bibi.

Yo tambien admiro tu espacio lleno de arte...belleza y poesia.

Te mando mis cariños y mi correo.

irisea77@hotmail.com

alma dijo...

No hay manera de aplastar las olas

Peregrina dijo...

Estoy de acuerdo...ni las holas ni los pensamientos se puedes disolver con la fuerza...

Un abrazo Alma.

Joy dijo...

Es bárbaro y conciso lo que nos explica "el hombre más feliz del mundo"...

Es necesario dejar de identificarse con las olas y recordar que somos el océano realmente, y ahí siempre hay reposo...

Un abrazo, amiga Peregrina!

Peregrina dijo...

Encontremos ese vacio en la propia naturaleza de la mente... donde se disuelven los pensamientos por si mismos...cuando estamos conscientes de ese mecanismo.

Un abrazo querida Joy.